La exposición Corps glaciare, perte et résilience de Natalia Castañeda, parte de un sin número de recorridos por  glaciares circundantes llevados a cabo a lo largo de poco más de diez años. Cada viaje fue asumido como un peregrinaje espiritual que parte del afecto por el paisaje y el diálogo con la montaña.

La artista se sitúa en íntima proximidad al paisaje montañoso en un encuentro cuerpo a cuerpo (cuerpo humano – cuerpo glaciar), generando una relación con la montaña como entidad pulsante al registrar un panorama en constante transformación: luces, caminos, formas y texturas efímeras a través de trazos gestuales y perspectivas inesperadas que alteran la percepción del horizonte, enfatizando el cambio como esencia vital.Laura Puerta, Curadora

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